La presencia de los Pérez de Rozas en los medios anarquistas es constante a partir de 1937, en revistas como Umbral y Mujeres Libres. Sin embargo, alcanza su punto culminante en el encargo realizado para el semanario ¡Campo!, la única publicación, de cualquier tendencia, que dejó un testimonio fotográfico sistematizado de las colectivizaciones agrarias. Desde los Pirineos hasta el delta del Ebro, los reportajes de esta estirpe constituyen una de las series que mejor plasmó la importancia de las conquistas revolucionarias en Cataluña.