Las obras del Poble Espanyol se iniciaron el 19 de enero de 1928. Se comenzó con la construcción del Monasterio románico en paralelo a la de la Plaza Mayor y del Ayuntamiento.
La ejecución de las obras del recinto se hizo en cuatro fases sucesivas: el movimiento general de tierras, las estructuras, fachadas y revestimientos y finalmente el acabado interior de los edificios.
Se tardó 13 meses en finalizar la edificación, poco antes de su inauguración.